Obra de Teatro de Lupe Gehrenbeck con la participación de Carolina Torres y Gabriel Agüero Sinopsis: EVA … una vez que muerde la manzana, la botan del Paraíso. Obligada a emigrar, se convierte en SDF, es decir, comienza a vivir sin seguridad, sin la paz y la armonía original. Todo por arriesgarse a comer del fruto prohibido, por conocer la libertad y el goce… la libertad de pensar por sí misma, de contar su versión de los hechos, de hacerse preguntas… La curiosidad de EVA la lleva a descubrir que el Paraíso Terrenal queda en el Caribe, como asegura Colón en la bitácora de su tercer viaje. Cómo se explica la historia de la culebra entonces, si en el trópico no se dan las manzanas? Eva nos invita a repensarnos a través de las cosas más sencillas. Propone el amor como la única salida posible. Nos da razones para reírnos de nosotros mismos. EVA es cualquiera de nosotras, llegó donde tú vas, bebe lo que tú bebes y te hace saber que no es tan grave salirse de las Sagradas Escrituras. ADAN Es el otro lado de la moneda, la otra manera de ver. Párrafo a párrafo, sus razones y argumentos bien muestran lo distintos que somos hombres y mujeres y la belleza que encierra esa compleja diversidad. ADAN sabe que no tiene mas razón que EVA, aunque se sienta obligado a esmerarse en demostrar lo contrario, en pleno ejercicio de su masculinidad. El sabe que la vida misma no es posible sin el apareo de los contrarios; que no hay armonía sin multiplicidad ; que no hay amor sin consideración, que no hay sociedad posible sin respeto entre distintos. ADAN nos muestra que entre esas dos maneras distintas de ver las cosas, la suya y la de EVA, se originan las explicaciones que hacen posible el mundo.
