Cada año, en México, la gente dedica un día para recordar a sus muertos de la manera más alegre y colorida posible. Las casas se llenan de cempasúchil, de comida y no hay espacio para la tristeza. Es el día del año que tienen para reencontrarse con el que ya se fue. Así vivimos el primer desfile de Día de muertos en Ciudad de México, en octubre de 2016.
