“PARAÍSO” DE PALOMA G. DOTOR ECAT – ESPACIO CONTEMPORÁNEO ARCHIVO DE TOLEDO ECAT – ESPACIO CONTEMPORÁNEO ARCHIVO DE TOLEDO Trinidad 10, 45002 - Toledo (España) TEL: +34 925252374 ecat@jccm.es www.espacioecat.es Del 28 de abril al 26 de junio de 2011. A 14 kilómetros de las playas marroquíes, en la pequeña isla de Tarifa o isla de las Palomas se ubica el edificio europeo mas cercano a África, un antiguo cuartel del Ejército de Tierra donde dicen que los pájaros se estrellan contra las paredes de los barracones arrastrados por el viento de Levante. Este antiguo cuartel circunscrito en el maravilloso paraíso para windsurfistas es actualmente, por definición oficial, un Centro de Internamiento de Extranjeros, en términos populares, una cárcel para inmigrantes procedentes en su mayoría de Marruecos y Argelia. Este lugar es el paraíso no deseado de aquellos que un día salieron a costa de sus vidas en busca de un futuro mejor, sin embargo, son golpeados como las aves por la primera piedra del alto muro de su país vecino, España. Mas altos que estos muros son los prejuicios que los definen, símbolo del rechazo y la voluntad de negar el sueño de quienes desean volar sin ser golpeados. No obstante, las seductoras luces de nuestra civilización se convierten en una golosina que alimenta el deseo de aquellos que desesperadamente se aventuran al viaje en busca del Paraíso, en la mayoría de los casos, inexistente. En esta exposición, Paloma G. Dotor nos ofrece en un espacio desacralizado toda una iconografía de algunos aspectos de este viaje en el amplio sentido de la palabra. Si en otros proyectos Dotor se ha centrado en la problemática de la llegada de pateras a las costas andaluzas, la reubicación y deportación de los inmigrantes, en el proyecto presentado en el ECAT puntualiza en otros aspectos que circunscriben a la supervivencia de éstos en países extranjeros, en concreto, España. En “Paraíso” encontramos una puesta en escena, las sutilezas de un discurso que se hace patente en el propio espacio expositivo. En esta Capilla del S. XVII encontramos el primer conflicto como templo contenedor de una suerte menor en su sentido más ortodoxo. Lo primero que llama nuestra atención a la entrada al templo es el sonido de la llamada a la oración, audio que rompe totalmente con el significado de la antigua capilla de Jesús y María. Situada en la parte del ábside, preside la sala una pieza construida a partir de una vaca de coche “Paraíso” en posición vertical, alzada como si de un Cristo se tratase. Es fácil reconocer por las carreteras del Levante durante el verano a las familias marroquíes o argelinas cargados de múltiples objetos sobre la vaca de sus vehículos procedentes de lugares de España y Europa, todos ellos de camino a casa por vacaciones. Este viaje de vuelta al hogar representa el éxito del trabajo desempeñado en tierras extranjeras, y este éxito se halla simbolizado en el objeto como obsequio para la familia. La vaca del coche como elemento de carga, símbolo de un duro viaje que va mas allá de las limitaciones físicas y que nos ofrece en su cometido el sacrificio y el reconocimiento de un difícil sendero. La adaptación de las comunidades de inmigrantes suponen un gran esfuerzo por parte de estas en sus nuevos contextos, los obstáculos se encuentran más en la discriminación institucional que en las propias conductas de los colectivos, sin embargo, la realidad es que la población procedente del continente africano se sitúan en los puestos de los principales colectivos de inmigrantes en España y resulta curioso como muchos de ellos desconocen la lengua española en sus países natales, una problemática que arrastran a la hora de asentarse en este país. Las lenguas habladas por estos y las referencias a los mismos son el francés, ingles y como es lógico, en árabe. De aquí, las piezas escritas con luces de neón con su llamativa y atractiva consigna “Bienvenidos al Paraíso” sugieran las luces de un lugar tan seductor como inalcanzable. Cierra la exposición una serie de piezas fotográficas que contextualizadas en la producción de Dotor parecen ser realizadas a modo de secuencia. Durante mas de cinco años Paloma G. Dotor ha fotografiado momentos de la vida de algunos inmigrantes, por lo que ha podido observar la evolución de éstos en sus contextos y sus particularidades. Estas fotografías cierran el ciclo del viaje en busca de nuevos horizontes, Boulehriss Rachid, un marroquí berebere que llego a España, se instalo en Tarifa, donde inicialmente logro alquilar un restaurante y que a día de hoy es de su propiedad. En estas imágenes lo vemos realizando acciones de su cotidianidad en su trabajo, unas imágenes que desprenden armonía y que sin duda son el reflejo de un largo camino recorrido, un ave que logró esquivar los muros más altos y logro llegar al único lugar donde gracias a su voluntad y dedicación podemos colgar el cartel de “Paraíso”. Paloma G. Dotor Almagro, 1982
