el ejercicio de la repetición apela a la deconstrucción de una memoria asentada en el devenir del tiempo, en sus travesías e intersecciones, en lo que la propia artista denomina como un “fondo genealógico”. Su obra es la referencia a la inmediatez en el acto y en la apariencia del vacío en el silencio, que a la vez es asumida como un “estar” enraizado en su ilusoria naturalidad, pero visibilizado en su potencialidad como (re)significante de la experiencia cotidiana.” (Malena Bedoya, Barcelona, 17 de marzo de 2010)
