Aquel día abrí los ojos y comprendí... Que tenía las palabras exactas, pero que aun no las había usado. Que las miradas eran más que suficientes, pero todavía no las había visto. Que el camino se hacia único y posible, sin haberlo comenzado. Y que la vida me despertaba todos los días con un susurro al oído... "hoy vas a ser feliz" , pero yo nunca la había escuchado. 12 de Abril 23 Hs en Cafe Müller Club de Danza Produce: TINKUNAKUY Compañía de Danza
