Puedo confirmar que la vida está llena de situaciones y oportunidades inesperadas, pues así fue que me ocurrió en un viaje de trabajo que hice a Brasil. Saliendo de mi hotel me encontré con un grupo de taxistas que se abalanzaron hacia mí, ofreciéndome su servicio, me llamó la atención dos taxistas que eran hermanos gemelos y de esos dos uno estaba recostado de su taxi, se veía como el más tímido de todos, ese fue el que decidí tomar para conocer un poco la ciudad. Para mi sorpresa este conductor resultó ser todo un personaje, a medida que rodábamos por Río de Janeiro sin pensarlo tomé mi cámara y comencé a grabarle, él se emocionó y hablaba y hablaba yo entendía poco de lo que me decía porque hablaba en portugués, él presentaba la ciudad, su gente, su gastronomía, su música y los sitios más famosos de Río de Janeiro. A medida que rodábamos esta aventura se hacía más interesante y fueron llegando a mi mente varias ideas sobre lo atrayente que sería mostrar al mundo por medio de mi cámara la cultura de un país y que mejor manera que a través de la visión de un taxista quien por su oficio se ha convertido en embajador de su ciudad… así nació la idea de Taxi para...
