Desde el Amor nace la fuerza y la valentía para dar a luz el nacimiento sin intervención clínica, cuando se sabe que el bebe viene normal y en posición listo para un parto natural. El agua ha sido símbolo de fertilidad y materialidad en toda época, lugar y cultura. El agua, la espuma el sexo. La vida comenzó en el océano y nuestro paraíso terrenal durante los meses de gestación se encuentran en el liquido amniótico, salado como el mismo mar. Antiguamente los partos eran en el agua y dejando actuar la fuerza de gravedad se descubrió que se podía tener un parto natural sin dolor, viajando en el interior y conectando con el ser, transformando el dolor en placer, comprendiendo la creación y la conexión con la existencia de traer un bebe a la vida sin intervención, la experiencia de vivir un parto natural te transporta a un viaje al interior, descubriendo la esencia de quienes somos. Ser mujer es un don por naturaleza.
