El pueblo de Dios, siempre ha ignorado la voz de los verdaderos profetas, es tiempo de mirar hacia atrás, tomar nuestras biblias, lastimar nuestras rodillas y luchar, fuimos creados para satisfacer la gloria de Dios, nuestro mayor disfrute es él de difundir una pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas para el gozo de todos los pueblos a través de Jesucristo.
