EL OLMO Y LA VID <br />José Rosas Moreno <br /><br />Mis vacilantes ramas <br />deja que apoye en ti. <br />a un olmo, su vecino, <br />dijo la pobre vid. <br />- Soy una planta frágil <br />y si me quedo aquí <br />pasto seré de los bueyes <br />y escarnio del reptil. <br /><br />El árbol, bondadoso: <br />-Llega- le dijo -a mi- <br />yo te daré mi apoyo, <br />desventurada vid. <br />La planta, al escucharlo <br />a el se abrazó gentil <br />y el olmo, desde entonces <br />engalanado así, <br />fué amor de los pastores <br />y gala del jardín <br />y abrigo de las aves <br />y orgullo del abril. <br /><br />Tan generoso ejemplo <br />siempre debeis seguir. <br />"La caridad, ¡oh niños! <br />halla su premio aquí. <br />La gratitud inmensa <br />que os tenga el infeliz <br />os cubrirá de flores <br />la senda del vivir."