Unos cincuenta coches se han dirigido este sábado desde el centro de la capital ucraniana hasta la casa del fiscal general, a las afueras de Kiev, en lo que supone una nueva táctica de presión de los activistas. Hoy tienen previsto hacer lo mismo en los domicilios del presidente, el primer ministro y el presidente del Parlamento.<br /><br />Así lo anunciaba el opositor Arseniy Yatsenuk: “Entregaremos las tres principales demandas de los ucranianos: liberar a los inocentes presos, castigar a los criminales que han atacado a activistas y la dimisión del Gobierno”<br /><br />Las protestas se han avivado después de la brutal agresión a una periodista y opositora de 34 años el pasado miércoles. Los ánimos de los activistas se habían calmado tras más de un mes de manifestaciones por la negativa del Gobierno a firmar un acuerdo con la Unión Europea y por su acercamiento a Rusia. Las autoridades detuvieron a cinco personas el viernes para acallar las voces que acusaban al Ejecutivo de complicidad.
