Cuatro soldados se encuentran heridos graves. Un coche con un conductor suicida se estampó contra este muro de un edificio de inteligencia militar en Al Sharquiya, a cien kilómetros al norte de El Cairo. <br /><br />Es el segundo ataque a una instalación militar esta semana en Egipto. La zona de Anshas, como es conocida, es altamente estratégica para los grupos armados que sobre todo, golpean la península del Sinaí.<br /><br />Y en la capital, las aguas siguen revueltas en la Universidad de Al Azhar. No perdonan que el gobierno egipcio declarara “grupo terrorista” a los Hermanos Musulmanes tras responsabilizarles del atentado, el martes pasado, contra una sede policial que causó 16 muertos en Mansura. <br /><br />Aunque también están los estudiantes que reclaman tranquilidad:<br /><br />“La situación actual es que nosostros vinimos a hacer nuestros exámenes, pero los estudiantes a favor de los Hermanos Musulmanes cerraron las puertas. Incluso han quemado edificios, y no sabemos cuándo podremos hacer las pruebas”, dice Ahmed Ibrahim, estudiante de Comercio. <br /><br />“Todos tenemos miedo de la policía. Y tampoco podemos entrar en las clases porque los estudiantes islamistas. no nos dejan entrar. Y la policía no ha sido capaz de negociar con ellos”,dice Islam Ali, otro estudiante de Comercio. <br /><br />Tras la destitución del presidente islamista Mohamed<br />Mursi en un golpe militar el pasado julio, las protestas ciudadanas se han sucedido y los atentados se han multiplicado. La mayoría de éstos han sido reivindicados por grupos yihadistas con base en el Sinaí.