El primer ministro turco se defiende. Recep Tayyip Erdogan asegura que las comprometedoras grabaciones telefónicas, en las que supuestamente le pide a su hijo Bilal que esconda grandes cantidades de dinero, son un “montaje vergonzoso”, de cara a las municipales de marzo. <br /><br />“Yo dije: Publicad todo lo que tengáis, revelad lo que tengáis. Y cogen y hacen un montaje inmoral y lo publican”, ha dicho Erdogan en una intervención ante el Parlamento.<br /><br />Para Erdogan se trata de un “intento de golpe de Estado”, cuyos autores deben responder ante la justicia. <br /><br />Los dos principales partidos de la oposición no cuestionan la autenticidad de las grabaciones y exigen la dimisión del jefe del Gobierno <br /><br />“El primer ministro turco, manchado por el robo y el soborno, debería dimitir inmediatamente. Turquía no puede avanzar con esta carga”, ha dicho Haluk Koc, portavoz del partido opositor CHP.<br /><br />A Erdogan le acosa la corrupción desde finales del año pasado. Sus supuestas conversaciones comprometedoras con su hijo salen a la luz dos días después de la entrada oficial de su partido en campaña para las municipales de marzo, vistas como un test para las legislativas del año que viene.
