Dos días después de haber despegado de Kazajistán, los tres astronautas que forman la misión 39, dos rusos y un estadounidense, han entrado sanos y salvos en el laboratorio orbital.<br /><br />El acoplamiento estaba previsto para seis horas después del despegue pero un imprevisto mecánico impidió que la cápsula alcanzara la altitud y orientación apropiadas para que la nave pudiera unirse a la Estación. Los astronautas, dos rusos y un estadounidense, tuvieron que dar 34 vueltas a la tierra en vez de las cuatro previstas. <br /><br />La empresa rusa que diseña y fabrica las Soyuz desconoce el origen del problema pero según ellos el incidente podría deberse a un error matemático, lo que implicaría que los científicos no calcularon bien la altitud necesaria para el encendido de los propulsores.<br /><br />Desde que Estados Unidos decidiera suspender su programa de transbordadores en 2011, las naves rusas son las únicas que llevan astronautas a la Estación Espacial Internacional.
