La mina de carbón de Soma se ha convertido en el desgraciado epicentro de todas las miradas turcas. Las noticias se suceden y ninguna de ellas es optimista: a los más de 235 trabajadores muertos hay que sumar los 200 que aún permanecen en el interior, y las esperanzas de encontrarlos con vida se reducen a medida que pasan las horas. <br />Y es que al hecho de que los atrapados se encuentran a 200 metros de profundidad, hay que sumar otros muchos inconvenientes, como nos recuerda un miembro de los equipos de rescate: <br /><br />“Hay varios lugares dentro de la mina a los que no somos capaces de acceder. El fuego continúa activo y con él aumenta el monóxido de carbono, así que de cuando en cuando tenemos que sacar de nuevo a los equipos de rescate”. <br /><br />“Las obras de evacuación continúan, pero después de todo, lo cierto es que el tiempo para encontrar personas con vida ya ha pasado”.<br /><br />“Los trabajos de salvamento requieren un gran trabajo físico , y es necesario utilizar máscaras de cara completa”.<br /><br />Decenas de policías han sido desplegados alrededor de la zona para facilitar las idas y venidas de las muchas ambulancias que desde hace horas recorren el camino entre el lugar de la tragedia y el hospital de Soma. El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial y también se anularán las celebraciones previstas para el lunes 19 de mayo, fiesta nacional en Turquía.