El papa Francisco ha entonado el “nunca más” durante su primera visita a Tierra Santa. En un emotivo discurso pronunciado en el Museo del Holocausto, Jorge Mario Bergoglio ha pedido a Dios que no permita que se reproduzca una monstruosidad como la que se vivió bajo la Alemania Nazi.<br /><br />Minutos antes, el Papa visitó la tumba de Theodor Herzl, el fundador del sionismo, algo que no habían hecho ninguno de sus predecesores, e hizo una inesperada escala en el memorial de víctimas israelíes del terrorismo.<br /><br />También ha estado cargada de simbolismo su asistencia a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, el tercer lugar más sagrado para el Islam: Desde allí ha pedido a judíos, cristianos y musulmanes que abran sus corazones y su mente para entederse los unos a los otros y que nadie utilice el nombre de Dios para justificar la violencia.<br /><br />Palabras que bien podría haber plasmado en la plegaria escrita que, como es tradición entre los judíos, introdujo a primeras horas de la mañana en una de las grietas del muro de las lamentaciones. En su delicada visita a la tierra de la Biblia, el Papa se ha mostrado salomónico: se ha pronunciado a favor de la creación de un Estado palestino y del derecho de Israel a existir dentro de unas fronteras seguras.<br /><br />“En su viaje a Tierra Santa, el Papa Francisco ha rezado en dos muros: el muro de separación en Belén y en del oeste, aquí en Jerusalén. Dentro de dos semanas, Simon Peres y Mahmud Abbas devolverán el gesto al paya y rezarán juntos en Roma”, concluía desde Jerusalén el enviado especial de euronews, Luis Carballo.
