El conflicto en el este de Ucrania está agravando la crisis humanitaria en esa zona del país.<br /><br />La intensificación de los combates con la ofensiva militar de Kiev para recuperar los bastiones rebeldes deja a cuatro millones de personas en una situación límite. La escasez de algunos productos básicos como el agua es patente.<br /><br />“En el almacén ya no hay reservas es por lo que estamos comprando agua en los supermercados, porque las tiendas están vacías”, dice un habitante de Donetsk.<br /><br />“Unas personas mayores me han pedido que traiga algo de agua y es lo que estoy haciendo”, añade un taxista de la misma localidad.<br /><br />Las Naciones Unidas alertan de que la situación es cada vez más grave. Sus últimos cálculos apuntan a que desde el comienzo de las tensiones hace cuatro meses, 700.000 ucranianos han cogido el camino del exilio hacia Rusia. O lo que es lo mismo, 1.000 personas que abandonan diariamente sus casas y pertenencias para refugiarse en campamentos situados en el otro lado de la frontera.<br /><br />“Esta no es mi guerra, yo no la pedí. Ni mi hermano, ni mi cuñada, ni mi suegro o mis hijos. Hemos dejado todo lo que teníamos. A lo mejor no queda nada”, lamenta este refugiado.<br /><br />“Mi hermana vive en Sochi y quiero mudarme allí. Al menos intentarlo. Encontrar un trabajo y vivir una vida tranquila hasta que todo pase, si alguna vez pasa”, añade otra.<br /><br />Por otro lado, Moscú y Kiev no logran ponerse de acuerdo para que el convoy ruso con 1.900 toneladas de alimentos, medicinas, sacos de dormir y generadores eléctricos pueda cruzar la frontera.
