En todo el mundo se pierde o desperdicia entre un cuarto y un tercio de la producción de alimentos para el consumo humano. <br /> <br />A pesar de que América Latina es la región del mundo que menos comida desperdicia, cada año se pierde el 15 % de los alimentos que producen, lo que supone casi 80 millones de toneladas. <br /> <br />Estas cifras se desprenden de los últimos informes del Banco Mundial y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). <br /> <br /> <br />Se trata de un problema realmente grave si tenemos en cuenta que es una región en la que millones de niños sufren desnutrición crónica. <br /> <br />Se calcula que con lo que se pierde en esos lugares se podría alimentar al 64 % de los que sufren hambre en la región. <br /> <br />Según los expertos este desperdicio de alimentos supone terribles pérdidas en la inversión en agricultura y en los insumos de energía necesarios para producir comida que después se pierde y de la que no se obtienen los retornos esperados. <br /> <br />El reporte del Banco Mundial destaca que la fecha de caducidad es una de las razones principales por las que se desperdician comestibles en América Latina ya que el consumidor tiende a pensar que no es seguro ingerir un alimento después de ese plazo, pese a las advertencias en contrario de los expertos. <br /> <br />Esas pérdidas impactan la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, reducen la disponibilidad local, genera menores ingresos a los productores y aumenta los precios al consumidor final. <br /> <br />En países como Guatemala, Costa Rica y Argentina funcionan los bancos de alimentos. <br /> <br />En el de Guatemala, concretamente, cada mes brindan apoyo a 58 mil familias, están afiliadas 40 empresas que llevan los productos que están por vencerse perecederos y no perecederos, y de esa manera evitan las pérdidas.
