Mientras el frente diplomático contra el Estado Islámico sigue tomando forma, sobre el terreno, el ejército iraquí continua haciendo retroceder a la milicia yihadista sunní. El ministerio de Defensa ha anunciado haber expulsado al grueso de los rebeldes del distrito de Birwana, en la provincia de Anbar.<br /><br />La operación esta contando con el apoyo de grupos tribales suníes locales y con los consabidos bombardeos estadounidenses. Las fuerzas iraquíes han anunciado igualmente haber capturado a dos militantes rebeldes, uno saudi y otro de Tayikistán.<br /><br />Además, se espera que se intensifique la ofensiva en el norte, en las zonas próximas al Kurdistán iraquí. Las tropas peshmergas ya han recibido el envío de armamento pesado y munición procedente del Reino Unido, valorado en torno a 2 millones de euros. El objetivo es modernizar el arsenal kurdo, inferior al del Estado Islámico.