Madrid, 25 septiembre (CERES TV / EFE)<br /><br />Musical "feelgood", "jukebox" y "drag queen" son algunas de las etiquetas de "Priscilla, reina del desierto", la producción que aparcará su espectacular autobús y sus casi tres millones de presupuesto en el Teatro Nuevo Alcalá desde el 2 de octubre para quedarse, al menos, una temporada en Madrid.<br /><br />Luego esperan estar "por España" otras dos temporadas, han explicado hoy en rueda de prensa su director asociado, Dean Bryant, los productores ejecutivos, Marcos Cámara y Juan José Rivero, y sus protagonistas: Mariano Peña -el popular Mauricio de "Aida"-, Jaime Zatarain, Christian Escuredo y David Muro.<br /><br />Cuarenta artistas, elegidos de entre 1.400, en escena; 500 trajes, 200 pelucas, tocados y sombreros; 250 zapatos y un autobús real totalmente robotizado en escena, son algunas de las cifras de un musical que se estrenó en Sidney en 2006 y en 2009 en el West End londinense -de donde procede- y que ahora estará, simultáneamente, en Madrid, Seúl, Atenas y Manila.<br /><br />Las experiencias de tres amigos que recorren el desierto australiano a bordo de "Priscilla", un desvencijado autobús, representando un espectáculo "drag" se ha convertido en su traslado del cine a la escena en la interpretación de los 25 "mejores estándar" de la música pop, un "jukebox" "lleno de creatividad y humor para todos los públicos".<br /><br />El universo "dragqueen", sus "plumas, pestañas, licras y coreografías", se apropia de los éxitos de divas como Donna Summer, Madonna, Tina Turner o Gloria Gaynor, interpretados en directo, con una orquesta de nueve maestros, dirigidos por Manu Guix, y el refuerzo de un coro que le da mayor peso a los temas.<br /><br />Han intentado, ha explicado Cámara, mantener todas las canciones en el idioma original, es decir, en inglés, y "jugar" con algunas estrofas, como en "Always on my mind", "para que se entienda lo que está sucediendo".<br /><br />Es un montaje "feelgood" -amable, blanco- porque, entre otras cosas, está protagonizado también por un niño, el que hace el personaje de hijo de Tick, un papel en el que se turnan seis menores.<br /><br />Jaime Zatarain, ha piropeado Bryant, es "el mejor Tick" que ha tenido nunca una producción de este musical, "una historia de transexuales que trasciende tiempos y territorios y se convierte en un viaje en búsqueda de la propia identidad y de la felicidad".<br /><br />"En el escenario se ve a tres amigos que se arropan, que se quieren y que se cuidan y el público se da cuenta de todo eso aunque no sea una historia convencional. La producción anima a la gente a que se atreva a hacer cosas y a ser valiente para conseguir la vida que anhela", ha añadido Bryant.<br /><br />Mariano Peña ha coincidido en que es "un espectáculo para todos los públicos; un canto de amor, amistad y optimismo".<br /><br />El actor, que en la producción interpreta a Bernadette -Terence Stamp en la película-, ha asegurado que le ha sido "igual de difícil" meterse en el corsé de este personaje que en el del "homófobo, fascista y sinvergüenza" Mauricio Colmenero.<br /><br />El productor Juan José Rivero ha explicado que el éxito que ha tenido en todo el mundo el musical -Australia, Estados Unidos, Reino Unido, Nueva Zelanda, Suecia, Italia, Canadá, Brasil y Argentina, antes de llegar a España- se explica, entre otras razones, por la "magnitud" de "su auténtica diva", es decir, el autobús, el "auténtico" que se ha usado en Londres los tres últimos años.<br /><br />Pesa diez toneladas, lo que obligó a reforzar con acero el escenario y a hacer obras un mes en el teatro para meterlo, y se mueve en las 22 escenas que componen el espectáculo, sin un solo cable, solo con baterías, gracias a 25 motores que controlan 50 ordenadores.<br /><br />El autobús, controlado por completo por técnicos australianos, tiene "tecnología militar" para evitar "riesgo de hackers o interferencias en su delicado funcionamiento", según Rivero.<br /><br />Para permitir los 220 cambios de vestuario, en los que cada intérprete invierte un máximo de 15 segundos, han tenido que diseñar unos "antifaces", hechos a partir de moldes personalizados, que llevan incorporado el maquillaje de los ojos, incluidas las "pestañazas" y que se cambian con la misma facilidad que los trajes.<br /><br />Si la película que dirigió Stephan Elliot en 1994 obtuvo un Óscar al mejor diseño de vestuario, en su versión escénica ha logrado premios Tony y Olivier, y ha sido visto por más de tres millones de espectadores. <br /><br />► Ver más en CERES TV: http://www.cerestv.es<br /><br />© 2014 CERES TELEVISIÓN DIGITAL<br />[+info]: http://www.cerestv.es<br />[e-mail]: noticias@cerestv.es<br />Contacto: Teléf. 91 130 99 44
