Ignazio Marino ha inscrito este sábado en el Registro Civil de la capital 16 matrimonios de gays y lesbianas contraídos en el extranjero, algunos de ellos en España, a pesar de la prohibición expresa del Ministerio del Interior de Italia, en una circular del propio ministro conservador Angelino Alfano, y el aviso del delegado del Gobierno de que serían anulados.<br /><br />“Este es un signo de desobediencia en 2014, y es por ello que nos hemos unido a esta ceremonia, porque es una locura que haya tanto alboroto por dos personas que se quieren”, decía una pareja.<br /><br />“En términos legales no cambia muchas coas, pero sí a nivel social. Como ha dicho nuestro alcalde, hoy es un día especial, pero sería mejor si se convirtiera en un día normal, como cualquier otro”, explicaba otra.<br /><br />Desde que Giuseppe Chigiotti y Stefano Bucci,<br />quienes se casaron en 2012 en Nueva York, consiguiera en abril que el Tribunal de Grosseto declarara legal su matrimonio e instara a registrarlo, otras ciudades como Nápoles, Bolonia o Fano han seguido el ejemplo.<br /><br />Un grupo de militantes del partido conservador Forza Italia se congregó ante el Ayuntamiento para criticar la decisión de Marino y afirmar que se estaba cometiendo “un acto ilegítimo”.
