Algunos de los colectivos que lideran las movilizaciones que reivindican desde julio elecciones libres en la excolonia británica en 2017, afirman sentirse descorazonados ante el declive del apoyo ciudadano. <br /><br />El líder de la organización Pasión Cívica, Wong Yeung-Tat, reconoce cierta frustración: “Nuestra moral se ha visto gravemente afectada. No porque las fuerzas de seguridad vengan a desmantelar la acampada con una orden, es por los disturbios de hace un par de noches en el distrito del Almirantazgo. La gente siente que si pasa a la acción, podrían ser traicionados por otros grupos de manifestantes”, afirma Yeung-Tat.<br /><br />Los hechos tuvieron lugar el miércoles de madrugada cuando un grupo de incontrolados intentaron asaltar el Parlamento hongkonés. Una acción a la postre fallida tras la intervención de las fuerzas de seguridad. <br /><br />En una sociedad en la que impera el civismo, la radicalización de la protesta no hace más que minar sus aspiraciones democráticas.
