Miles de personas han protestado contra el ataque más mortífero en la historia reciente del país, 149 personas, la mayoría niños, perdieron la vida.<br /><br /> En Karachi, el centro económico del país, las manifestaciones han medido el pulso de la indignación social. Protestas, también, en Islamabad, la capital.<br /><br /> El Gobierno ha intensificado su acción contra objetivos talibanes y está aplicando una política de tolerancia cero con el terrorismo.<br /><br /> Ghulam Mustapha Baloch: “Protestamos por todos esos niños inocentes, mártires de la escuela de Peshawar. Condenamos ese ataque.”<br /><br /> La oración del viernes ha estado plagado de sermones de condena por el atentado. Según algunos analistas, el atentado ha forzado la cooperación entre el Ejército y el Gobierno.<br /><br /> Zahid Hussain, periodista pakistaní: “Solo, entre ayer y hoy, ha habido varias ejecuciones de militantes en Karachi y otras partes de Punjab. El Gobierno y el Ejército quieren mostrar su determinación en la lucha contra los militantes islamistas, aunque eso no quiere decir que vayan a tener éxito, no podemos estar seguros.”<br /><br /> El Gobierno ha incrementado las operaciones antiterroristas en las últimas horas, en ellas han muerto al menos 53 presuntos insurgentes. <br /><br /> Una ofensiva que está provocando la huida de los talibanes hacia otras zonas de la porosa frontera afgano-pakistaní.
