En teoría, entre cuatro y cinco millones de personas sin papeles en Estados Unidos, de los más de 11 que residen en situación irregular en el país, podrían vivir sin temor a ser deportados gracias a las nuevas medidas migratorias de Barack Obama. <br /> <br />Pero en la práctica, esto no es ni de lejos una solución completa a los problemas que afectan al sistema estadounidense ya que hay seis millones de inmigrantes que no se verán beneficiados. <br /> <br />Obama no está ofreciendo ciudadanía ni permiso de residencia. Sólo salvará de la deportación a aquellos que puedan demostrar han permanecido más de 5 años en EEUU de manera ininterrumpida, tengan hijos ciudadanos o residentes legales, carezcan de antecedentes penales y se comprometan a poner al día el pago de impuestos. <br /> <br />A pesar de que la Casa Blanca defiende que un gran número de personas podrán permanecer legalmente de forma temporal, las voces más escépticas creen que la limitada y estricta lista de requisitos reducirá considerablemente en número de beneficiados. <br /> <br />INVITADOS: <br /> <br />Alejando Capuano, Portavoz Plataforma de Inmigrantes de Madrid <br /> <br />Ernesto Barnach-Calbó, Exdirector Organización de Estados Iberoamericanos
