El problema se remonta al viernes pasado durante la operación salida, cuando Vueling no pudo asimilar el volumen de equipaje de los viajeros.<br /><br /> Vueling explica que la causa es un incendio en el aeropuerto de Fiumicino, en Roma y una acumulación de retrasos por la multiplicación de vuelos veraniegos. Todo ello hizo que la compañía tomara la decisión de despegar sin cargar el equipaje para no acumular más retrasos.
