Unas cinco mil personas visitan cada día la exposición que el parisino Museo de Orsay dedica desde finales de septiembre a la prostitución.<br /><br /> La muestra explora, en concreto, cómo artistas tanto franceses como internacionales representaban la realidad y los fantasmas de esta profesión en el siglo XIX.<br /><br /> “Los artistas que decidían de manera deliberada representar la prostitución moderna <br />tenían, de alguna manera, una voluntad transgresora, querían romper las normas, desafíaban a los burgueses”, explica Isolde Pludermacher, comisaria de la exposición.<br /><br /> Picasso, Chabaud, Lautrec o Van Gogh fueron algunos de los pintores fascinados por el mundo de la prostitución: sus actores y los lugares en los que se llevaba a cabo esta profesión.<br /><br /> “Estas mujeres se vestían de manera muy llamativa, con colores vivos, se maquillaban mucho y de manera muy diferente a las mujeres burguesas”, explica Pludermacher.<br /><br /> La exposición también incluye fotografías de prostitutas en los burdeles a finales del sig