Mérida, 21 jul (EFE).- "Los hilos de Vulcano", el tercer estreno del Festival de Teatro Clásico de Mérida, invita al espectador a mirar debajo de su cama, a comprobar si su pijama está tejido con prejuicios o simplemente a cuestionarse si el despertador sonará antes de que el sueño de la felicidad alcance su máximo apogeo. <br /><br /> <br /><br />La infidelidad, los prejuicios personales y los encuadres de valores que cada uno tiene en la vida son el eje de esta apuesta teatral, que camina entre la comedia, el espectáculo, la música y la interpretación, aunque en planos potencialmente distintos. <br /><br /> <br /><br />¿Es posible reirse de la infidelidad?, ¿nos hace gracia si somos las víctimas?, ¿disfrutamos si somos los causantes?... son preguntas que exigen rebuscar en el baúl de los prejuicios y en la educación de cada uno para hallar respuestas. <br /><br /> <br /><br />Sin embargo, a través de la risa, de pinceladas cómicas y de situaciones que invitan a gesticular en positivo, "Los hilos de Vulcano", dirigida por la dramaturga Marta Torres, da respuestas a esas preguntas sin ir más allá ni rebuscar en baúl alguno. <br /><br /> <br /><br />Y es lógico, pues muchas veces una risa equivale a opinar en silencio, y más aún si se trata de la infidelidad, un acto, un comportamiento o un estado -llámenlo como quieran- que siempre sobrevuela en el ámbito del matrimonio o la pareja. <br /><br /> <br /><br />Otra cosa bien distinta es que lo haga a ras de suelo o en la estratosfera. <br /><br />El hecho es que Vulcano, interpretado por un Fele Martínez sublime -su monólogo sobre la pareja y los prejuicios es digno de escucharlo una y mil veces-, no sabe o no quiere satisfacer a la bella Venus, su mujer, papel que pone en escena Mélani Olivares. <br /><br /> <br /><br />Con la ayuda curiosamente de la prostituta Aspasia (Verónica Forqué), a la que Vulcano visita más de la cuenta, Venus halla en Marte -un extraordinario Javier Mora- el desahogo. <br /><br /> <br /><br />Todo ello narrado y cantado por Carmen París (la diosa Fortuna), y cotilleado por el dios Sol, cuyos rayos de humor y buen hacer pone el actor Tomás Pozzi. <br /><br /> <br /><br />Desde la música y el lenguaje de la comedia, y con una perspectiva actual, como apuntó Torres en la presentación, la obra invita a eso, a reflexionar y a reirse de lo que uno es en el ámbito de la pareja. <br /><br /> <br /><br />Aunque las tablas de Marte, Venus y Vulcano, y del resto de actores y actrices, son evidentes, el grupo Toom-Pak, cuyos ritmos de repercusión ponen el fuego a la fragua de este espectáculo, está un peldaño más arriba. <br /><br /> <br /><br />Por momentos, "Los hilos de Vulcano" es música pincelada con teatro, son compases aderezados con textos, son latidos sonoros acompañados de interpretación. <br /><br /> <br /><br />Aunque la sociedad avanza en el sentido del respeto a la pareja y en la consideración de la mujer y la libertad, según expone Torres, este avance se ve truncado a diario por cuestiones de nuestra educación difícilmente superables y por otras causas. <br /><br /> <br /><br />"Si el hombre se empecina en querer dominarnos, perfeccionaremos el arte del engaño", a
