Cerca de dos millones de peregrinos musulmanes se han reunido en el Monte Arafat para vivir el momento álgido del hach o peregrinación a La Meca. Según la tradición musulmana fue allí donde el profeta Mahoma dio su último sermón. Permanecerán en el Monte Arafat hasta la puesta de sol. Entonces se dirigirán a Muzdalifa, donde se prepararán para el ritual de lapidación de Satán, en Mina. <br /><br /> Todo creyente musulmán debe peregrinar a La Meca al menos una vez en la vida. Los que viven en países en guerra, no lo tienen fácil. <br /><br /> “Quiero rezar por el Yemen, Siria e Irak y por todos los musulmanes oprimidos. Pueda Dios guiar al islam y a todos los musulmanes. El hach es un ritual islámico y una parte de los cinco pilares del islam”, dice Mahdi al Ahdal, peregrino yemení. <br /><br /> Este año, el número de peregrinos ha descendido un 3,8%, respecto a 2015. En la mente de todos, la mortífera estampida que el año pasado mató a unas 2.000 personas, la peor tragedia en la historia del hach. <br /><br /> Para evitar que se repita, las autoridades saudíes han puesto en marcha nuevas medidas de seguridad. Se han delimitado los trayectos e instalado puertas electrónicas para controlar a la muchedumbre. También han creado un brazalete electrónico con los datos personales de los peregrinos. <br /><br /> El monte Arafat, en las cercanías de La Meca, hoy, momento culminante del Hach #Hajj2014 #islam pic.twitter.com/WD0CqrlzXC— Luz Gómez (@LuzGomezGar) 3 de octubre de 2014<br />
