Pasadas las diez de la noche, un ejército de repartidores vestidos de rojo invadieron la sede del partido socialista. <br />Nada hacía presagiar que tras esas pizzas había una perfecta maniobra de troleo. <br /> <br />Puedes leer la noticia completa aquÍ: http://huff.to/2dT9KeL
