Sídney (Australia), 10 oct (EFE).- Un tercio de los océanos está anémico, especialmente alrededor de la Antártida, debido a la falta de nutrientes como el hierro, lo que ha generado la presencia de grandes porciones de "desiertos" marinos.<br />El hierro, presente en el polvo atmosférico, actúa como un fertilizante natural de los océanos y es importante para el crecimiento del fitoplancton, que produce gran parte del oxígeno que se respira en el planeta.<br />Además, estos organismos microscópicos que se encuentran en la superficie marina absorben el dióxido del carbono, uno de los gases que provocan el efecto invernadero.<br />"Los océanos no están en condiciones óptimas en lo que se refiere al crecimiento del fitoplacton y algunas partes están desérticas. Esto no significa que no estén sanos, sino que el ecosistema podría ser más productivo y tener más vida", dijo a Efe Andrew Bowie, oceanógrafo químico de la Universidad de Tasmania.<br />Bowie formó parte de un equipo que este año estudió el papel de las partículas de la atmósfera que son arrastradas desde Australia continental hacia el mar, a bordo del barco "Investigator" de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia (CSIRO).<br />El trabajo se centró en el análisis de la presencia de micronutrientes como el hierro, además de otros minerales y metales como el cobre, cobalto, níquel, manganeso, que van a parar a mares cercanos a consecuencia de incendios forestales u otro tipo de emisiones.<br />"Algunas aguas del norte de Australia parecen tener suficiente hierro para el crecimiento del fitoplancton, pero la falta de nutrientes necesarios para el crecimiento de estos microorganismos y la baja actividad de hierro se refleja en la anemia de las aguas antárticas", acotó Bowie.<br />"El océano Antártico está muy lejos de Australia y Sudamérica, es realmente remoto y la principal fuente de hierro tiene que ser atmosférico y de partículas de polvo. Pero está tan lejos que no recibe la cantidad suficiente de hierro y por eso está anémico", remarcó.<br />Una excepción son las aguas que rodean a la isla Heard, situada en una zona sub-antártica a unos 4.000 kilómetros al suroeste de Perth, donde abunda el hierro que, según creen los científicos, podría proceder de volcanes submarinos.<br />Bowie y su equipo intentan elaborar un mapa que indique cómo estos elementos entran al océano desde el territorio continental australiano y medir, con instrumentos sofisticados, la presencia de los nutrientes en el mar, lo que el científico describe como buscar una cabeza de alfiler en 200.000 piscinas olímpicas.<br />La otra cara de la moneda es que una pequeña variación en la cantidad de hierro puede cambiar la situación de los océanos para mejorar rendimiento en el crecimiento del fitoplancton.<br />Las causas de la anemia de los océanos aún son desconocidas para los científicos, así como la correlación entre una alta presencia de hierro y la pesca.<br />Tampoco se vislumbra con claridad lo que podría pasar a