El papa ha autorizado a todos los sacerdotes a absolver a las mujeres que aborten y a las personas que les ayuden a hacerlo. Se trata de una autorización indefinida, que prolonga la otorgada durante el Año Santo de la Misericordia, que terminó este domingo.<br /><br /> El aborto es considerado un pecado grave por la doctrina católica, que puede conllevar excomunión. Hasta ahora, sólo se podía absolver con la autorización de un obispo o del mismo pontífice. <br /><br /> “Ayuda a todos. El pecado del aborto técnicamente incluye a todas las personas que están involucradas en un aborto. Desde las mujeres, a la enfermera, al médico… El perdón por el pecado del aborto incluye a todos”, ha declarado el arzobispo Rino Fisichella.<br /><br /> En su carta apostólica, el papa Francisco enfatiza que “el aborto es un pecado grave, porque pone fin a una vida humana inocente”, al mismo tiempo que afirma “con la misma fuerza” que “no existe ningún pecado que la misericordia de Dios no pueda alcanzar y destruir, donde encuentra un corazón arrepentido”. <br /><br /> Encomendamos la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos al Señor, para que derrame su misericordia sobre todas las criaturas.— Papa Francisco (@Pontifex_es) 20 de noviembre de 2016<br />