Más de 30.000 personas, entre ellos el presidente, Klaus Iohannis, se manifestaron el domingo en la capital Bucarest y otras ciudades del país contra dos decretos ley que el Gobierno anunció la semana pasada y que pretenden despenalizar ciertos casos de corrupción.<br /><br /> Klaus Iohannis, Presidente de Rumanía:<br /><br /> “ Es totalmente inaceptable. Significa que cientos de políticos corruptos recibirán carta blanca para seguir con sus fechorías. Los rumanos tienen razón en estar furiosos”<br /><br /> El Partido Socialdemócrata impulsa los decretos. El más polémico prevé amnistiar a los condenados por abuso de poder si el prejuicio es inferior al equivalente a 44.000 euros.<br />
