Ryanair va a proponer a sus pilotos una prima excepcional para que renuncien a días de vacaciones. El objetivo es solucionar la crisis que ha llevado a cancelar 2.000 vuelos hasta finales de octubre. <br /><br />Desde el sábado hasta el lunes por la noche, cuando la compañía aérea publicó la lista completa de las anulaciones, los 400.000 afectados estuvieron en vilo.<br /><br />The full list of cancelled flights is here: https://t.co/g9YyVNtWoZ. We apologise to all affected customers & are working hard to fix this— Ryanair (@Ryanair) 18 de septiembre de 2017<br /><br /><br />“No es justo para quienes ya han reservado sus vacaciones, sus aviones, todo. Cancelar así, no es correcto”, decía una pasajera de Ryanair.<br /><br />“Es una auténtica pifia, así se puede describir. ¿Por qué lo han hecho? No tengo ni idea”, señalaba un pasajero de Ryanair.<br /><br />La aerolínea irlandesa estaría proponiendo a sus pilotos un bonus de 12.000 euros, y otro de 6.000 euros a sus copilotos. A cambio les exigen que estén disponibles 10 días de sus vacaciones. <br /><br />El responsable de Ryanair, Michael O’Leary, reconocía, este lunes, “la pifia”, pedía perdón y prometía mejoras. <br /><br />“Sí, avisamos con poco tiempo. Sí, fue inesperado y me disculpo por ello. Pero hicimos todo lo posible para comunicar con los pasajeros que iban a verse afectados inmediatamente”, se defendía O’Leary.<br /><br />“Cuando cometemos un error, en Ryanair tratamos de explicar por qué, y vamos a pagar indemnizaciones a los pasajeros con derecho a compensación por la cancelación de sus vuelos”, añadía.<br /><br />Ryanair calcula que esta crisis va a costarle unos 25 millones de euros: los 5 que se perderán en la cancelación de billetes y los 20 que prevé para las indemnizaciones. Aunque algunos expertos apuntan a una factura todavía más salada. <br /><br />Lo que no está claro es si las compensaciones económicas lograrán hacer olvidar a los miles de afectados la falta de información y la incertidumbre.<br />
