El jefe mundial de Interpol, el chino Meng Hongwei tuvo la mala idea de ir a Pekín, a su país. Desapareció. Ahora Interpol, que reúne a todas las policías del Mundo busca a su jefe. Lo que ocurre es que Meng, actualmente viceministro de Seguridad Pública -tiene a su cargo la policía y el espionaje- cayó en desgracia. Un diario dice que está bajo las autoridades que “vigilan la disciplina del Partido”. En China las palabras “democracia” y “derechos humanos” están censuradas.<br /><br />Ahora, con la decisión del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia la dictadura china se hará de parte del litio chileno. En una decisión que es una verdadera traición a los ciudadanos, nuestro futuro, en buena parte, se resolvió esta semana.
