<p>El último caso de desahucio se ha producido este lunes en la Roca del Vallés (Barcelona). Un matrimonio y una anciana enferma de alzheimer que vivien en una casa que no pueden pagar.&#160; Sin embargo el dueño de la casa Francisco ha logrado pactar el desalojo y el juzgado se lo ha permitido después de demostrar que tienen comprometido un piso de alquiler. Por culpa de la crisis Francisco cerró su empresa y no pudo asumir la hipoteca, ahora debe 110.000 euros al banco y en unos días se quedará sin vivienda. Quien no se da por vencida es Elisa y su familia. Hace unos días los desalojaron pero horas después volvieron a su casa.&#160; Dieron una patada a la puerta y cambiaron la cerradura, han optado por engancharse ilegalmente al contador de la luz.&#160; Así la familia espera ganar tiempo, si el juez lo considera una ocupación de vivienda podrían tardar meses en volver a desalojarlos.</p>
