Miles de inmigrantes irregulares que necesitan diálisis o enfermos crónicos de cáncer y de sida viven estos días con la incertidumbre de sí seguirán recibiendo sus tratamientos dentro de tres semanas.<br /><br />Algunos médicos ya han anunciado que no van a dejar de atenderlos y que seguirán tratándolos aunque vulneren la Ley.<br /><br />Es el caso de Javier cuyo permiso de residencia caduca este mes y teme quedarse sin recibir su tratamiento de diálisis. Además este guineano podría perder su sitio en la lista de espera para un trasplante de riñón.<br /><br />Las asociaciones de inmigrantes consideran que el decreto Ley anunciado por el Gobierno es discriminatorio y han anunciado que se manifestarán el día uno de septiembre, día en el que la reforma entrará en vigor.
