<p>Conocemos a Chocolat y Sakura, dos vecinas algo diferentes de la ciudad de Tokyo. A Rena Kawaguchi y su equipo no ses les ocurrió una mejor manera para dar vida a su café. Estas dos cabras de tres años son la atracción de su negocio, donde los clientes pueden disfrutar de un café mientras se divierten, o reservar un rato para poder sacar a pasear a las curiosas mascotas. &nbsp;Para quien aun no se lo crea, pasen y vean. El establecimiento utiliza ahora unas pastillas ricas en proteínas para prevenir el fuerte olor de los excrementos. Y entre cliente y cliente, los camareros las pasean. Porque esta pareja de hembras necesita varias excursiones diarias por el centro de la ciudad. &nbsp;Una vez demostrado él exito de este dúo, Rena tiene planes más ambiciosos. Quién sabe si en un futuro podremos ver el Café los de elefantes.</p>