<p>Quienes pierden su casa en un desahucio tienen las mismas sensaciones que sufre la víctima de un accidente de tráfico. A ellos también les cambia la vida: pierden su hogar&nbsp; y la mayoría padece el mismo estres post-traumático. La ayuda de la administración tarda, por eso, cuando llegan a este punto sin apoyo familiar y social algunos toman decisiones extremas como el suicidio.</p>
