Atrás quedaron los tiempos en los que septiembre daba el pistoletazo de salida a la vendimia. Porque, con máquinas o a mano, este año se recogen uvas desde principios de agosto. Los expertos de Castilla-La Mancha apuntan al cambio climático, que acorta el invierno y adelanta la maduración. Unas condiciones que afectan a la producción de vino."Bien por debajo de los 40 millones de hectolitros, la más corta de los últimos cinco o seis años", explica Fernando Villena, presidente de ASAJA Castilla-La Mancha. <br />En Canarias el adelanto de quince días no repercute en la calidad, porque la maduración temprana tiene sus ventajas.<br />También esperan una buena cosecha en Rueda, aunque la tendencia se repite. "Nunca habíamos empezado a vendimiar tan pronto, el 16 de agosto, algo insólito", dice el bodeguero Richard Sanz. <br />En el paraíso de la Ribeira Sacra luchan contra la sequía, que produce estrés hídrico en muchas plantas. <br />Y en el futuro muchas variedades tendrán que irse hacia el norte en todos los países. La falta de lluvia puede cambiar nuestro mapa vinícola.
