Con esta firma Donald Trump empieza a destruir el legado de su predecesor. No lleva ni veinticuatro horas en la Casa Blanca y ya rubrica la orden ejecutiva para que se alivien las cargas de la reforma sanitaria aprobada por Obama, un primer paso hacia su derogación. <br />Un nuevo estilo para el que los demócratas toman aire, porque el magnate muestra con sus gestos desafiantes y con sus palabras que América va primero. <br /> "Es un mensaje al resto del mundo, cada uno debe mirar por su propio interés, muy unilateralista", explica Alana Moceri, profesora de Relaciones Internacionales de la UEM. <br />Un discurso populista dirigido a sus votantes. "Vamos a trasladar el poder de Washington DC a vosotros, a la gente", promete el multimillonario que carga contra el sistema y rompe incluso con su propio partido para formar un gobierno con la élite empresarial. <br />Un proteccionismo centrado en Estados Unidos que pone en peligro las relaciones internacionales. "Parece que va a animar a los populistas de Europa", advierte Moceri. <br />Un Trump en estado puro que deja claro que la etapa Obama ya es historia.
