<p>Una niña gallega de cuatro <br />años recorre cada día casi cuatro kilómetros en carretilla para llegar a la <br />escuela. Su familia no tiene coche y ella no tiene derecho al bus escolar por <br />tan solo 97 metros. La normativa exige que para poder optar a una plaza en el <br />transporte escolar la distancia mínima tiene que ser de 2.000 metros. Su casa <br />está a 1.903 del centro educativo. Parece una broma pero les aseguramos que no <br />lo es. Esta es su historia...</p><p><br></p>
