Tras la irrupción moderada de la violencia de ayer tras días de atentados desatados era de esperar que hoy las cuchilladas y torturas al cielo por parte de los demonios del estado español volvieran a intensificarse. Mucho veneno, mucho haarp, mucha muerte y destrucción, mucho genocido de la población, y una brizna de esperanza que arrasará con todo.
