Tokio (Japón), 20 dic (EFE).-El anuncio de la demolición en 2020 de la estación de tren de Harajuku de Tokio ha sido recibida con estupor, pena y resignación por los japoneses, conscientes de la necesidad de acondicionar la casi centenaria terminal de madera, pero reacios a desprenderse de un edificio tan emblemático de la capital.<br />Imagen: María Roldán.
