Un rascacielos chino de 121 metros de altura se ha convertido en el centro de atención del mundo de la arquitectura, al contar con una enorme cascada artificial en su fachada. <br /><br />Se trata del edificio Liebian International Plaza, ubicado en Guiyang, capital de la provincia de Guizhou (sudoeste de China) y gestionado por la compañía Guizhou Property Management. <br /><br />Con sus 108 metros de altura, es una de las caídas de agua artificiales más grandes del mundo. <br /><br />Se trata de una visión impresionante desde la lejanía que en cierto modo armoniza la naturaleza con las construcciones del hombre. <br /><br />Se estima que el coste de tener en funcionamiento las bombas de agua y demás artilugios que hacen posible esta catarata artificial está en alrededor de unos 105€ por hora, por lo que solo se activa en situaciones especiales. <br /><br />Es decir. no está activa todo el tiempo porque al margen de ser un gasto superfluo en cuanto a energía, debido a su diseño es imposible hacer recircular el 100% del agua, además de que condiciones meteorológicas adversas como fuertes vientos podrían suponer no solo un desperdicio de agua, sino también molestia o incluso posibles accidentes para el tráfico de las vías cercanas.