Cuando uno piensa en vacaciones soñadas, pocos imaginan acabar mojado por el chapuzón de una ballena jorobada de más de 30 toneladas. <br /><br />Sin embargo, quienes han presenciado estos prodigiosos saltos marinos saben que la experiencia es tan inesperada como inolvidable. <br /><br />Las ballenas, esos gigantes gentiles del océano, no solo fascinan por su tamaño, sino por el misterio y la elegancia con la que se elevan fuera del agua. Y sí, a veces el público acaba más cerca de la acción de lo que habría deseado: basta preguntar a la guía australiana que terminó “volando” tras el salto de una ballena durante una excursión de snorkel, en un episodio tan viral como real. <br /><br />Pero ¿por qué saltan las ballenas? ¿Están en peligro? ¿Y deberíamos temer encontrarnos cara a cara —o aleta a cara— con una de ellas?