Wuhan (China), 14 abr (EFE).- Los hijos se han ido a las grandes ciudades, las tierras no son rentables y las conexiones, imposibles: el brote de coronavirus no sólo azotó a Wuhan, cuna de la pandemia, sino también a las zonas rurales circundantes, que tuvieron que sobrevivir con lo puesto a once semanas de estricto confinamiento.<br /> <br />Imagen: Jesús Centeno.
