Río de Janeiro, 4 jul (EFE), (Imágenes: Janaína Quinet).- Las iglesias de Río de Janeiro, la segunda ciudad de Brasil más castigada por la COVID-19, volvieron a recibir este sábado a sus fieles para oficiar misa después de tres meses confinadas por la pandemia y pese a que el virus aún continúa en circulación.<br />"Ha sido un paso muy importante. Estuvimos cien días con misas no presenciales en las que tuvimos la oportunidad de comunicarnos con el pueblo de Dios a través de las redes sociales", dijo a los periodistas el arzobispo de Río de Janeiro, Dom Orani Tempesta.<br /> <br />Edición y locución: Ana Gabriela Santamaría.
