Mwea (Kenia), 10 sep (EFE/EPA).- (Imagen: Daniel Irungu) En las pizarras de la Escuela de Primaria de Roka, en el centro de Kenia, aún quedan restos de la última clase que dieron en marzo sus alumnos de 5 años. Ya no hay pupitres ni libros: solo un centenar de pollos que cacarean por el heno ajenos a la lección inacabada.
