Es lo que faltaba para el canto de un euro o, mejor dicho, de un bolívar,<br /><br />Nicolás Maduro, que tiene Venezuela muerta de hambre, con la población huyendo a otros países ante la ruina lacerante que hay en su país, no hay tenido mejor idea que meterse en caja ajena a rajar del Barcelona por la marcha de Leo Messi.<br /><br />El dictador chavista cumple así con otro de los requisitos de los dirigentes populistas, ante una pésima gestión, mejor desviar la atención opinando sobre otros asuntos y si es sobre un deporte como el fútbol, mejor que mejor.
