Hoy es día de encuestas, pero antes de meterme en harina quiero plantear en voz alta la pregunta que los votantes honrados del PSOE deberían estar haciéndose en este momento.<br /><br />¿Qué coño pintaba la UGT, este fin de semana, en una manifestación a favor de los terroristas de ETA?<br /><br />Es un detalle que ha ocultado TVE en su información sobre el aquelarre convocado el pasado sábado, en San Sebastián, por SARE, la red de apoyo a los asesinos etarras todavía presos, pero allí –al lado de Otegi, del independentista catalán Oriol Junqueras, del representante del PNV, de los de Podemos y otros malandrines, estaban muy sonrientes los sindicalistas de la UGT.<br /><br />No han devuelto un euro, de los millones destinados a parados que se gastaron en putas y cocaína, no dicen nada sobre el desquiciado precio de la luz, los cuatro millones de parados y los cientos de miles de pymes en quiebra, pero bien que corren los del sindicato socialista a vocear a favor de la salida de la cárcel de los fanáticos del tiro en la nuca y el coche bomba.<br /><br />Dan asco, casi tanto como el ‘socialdemócrata’ Sánchez, al que hoy han dado un nuevo disgusto las encuestas.<br /><br />Transcurridos cien días desde el baile de ministros, se confirma la progresiva caída de la izquierda y que, si hoy se celebrasen elecciones generales, Sánchez saldría escopetado de La Moncloa.<br /><br /> Según el sondeo de Sigma Dos, publicado por ‘El Mundo’, el PP anda en torno al 30% de los votos y los 130 escaños, VOX se sitúa alrededor del 15% y los 50 diputados, y los tres partidos de izquierdas suman juntos apenas 130 escaños.<br /><br />La subida del PP tiene menos que ver con los méritos que la ciudadanía atribuye a Pablo Casado, que con el creciente rechazo que profesa a Pedro Sánchez y la disolución de Ciudadanos.<br /><br />En cualquier caso, para poder meterse en La Moncloa y ser el próximo presidente, a Casado no le va a quedar otra que pactar de verdad con Santiago Abascal y quizá, meter ministros de VOX en su Gobierno.