El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que "no tenía otra opción" que atacar Ucrania. Sin embargo, muchos ciudadanos rusos no están de acuerdo con la invasión. <br /><br />En Moscú, los que intentan reunirse para expresar su oposición a la guerra son detenidos por decenas. Algunas instituciones públicas prohíben que sus empleados hablen en público o corren el riesgo de ser acusados de traición, según informa la corresponsal de AFP, Andrea Palasciano.
